lunes, 18 de mayo de 2009

Malvinas 04

Como las cartas que envié no parecían tener respuesta, decidí personarme directamente en la oficina de correos de Stanley, para mostrar mi más enérgica repulsa ante el deficiente servicio postal de la isla.

El funcionario de turno me dijo que era normal que nadie respondiera a mis cartas, ya que las enviaba sin sello y con la dirección incompleta. Vamos, que me dio las típicas excusas de funcionario que trata de justificar su ineptitud culpando al honrado ciudadano.

En la foto podeis verme a punto de entrar en la susodicha oficina.

domingo, 3 de mayo de 2009

Malvinas 03

La idea de volver andando a España no fue tan brillante como pensaba, ya que estaba en una isla, y el agua del mar océano podía dañar mis aterciopeladas hojas.
Así que decidí pedir ayuda a la madre patria por medio del correo ordinario.
Aquí me veis junto a un buzón, pidiendo dinero para un sello (y para un sobre, un folio, un bolígrafo...).