Harto ya de la encontrarme atrapado en la dichosa isla, decidí tomar medidas más drásticas. Y no se me ocurrió nada más drástico que hacer una sentada-protesta delante de la casa del gobernador. Que se enteren estos hijos de la Gran Bretaña como las gastamos los españolitos de papel.
En las fotos podeis verme en mi reinvindicativa actitud. ¡Que me devuelvan a España ya!


