En mis continuos vagabundeos por la flora y fauna española, llegué a un bello pueblo cántabro llamado Bielva, famoso por ser la cuna del Rey Pelayo y por contar entre sus habitantes con el famoso "Zurdo de Bielva" (que ni era zurdo ni era de Bielva), el mejor jugador de bolos de la historia.
Aquí me veis en la calle que lleva su nombre.


