Por algún motivo que aún no puedo entender, mi estancia en las islas británicas acabó de manera desafortunada.
Solo recuerdo que me subieron a un avión de vuelta a casa y me dijeron algo de que no volviera a pisar ese suelo.
Sin saber muy bien donde ir, me deje caer por Segovia.
Aquí me veis trabajando para conseguir algo de comer. Todo el día me pase trabajando hasta que me dieron suficiente limosna como para comerme un cochinillo.


1 comentario:
Seguro que ese cochinillo tenía matrícula cum laude :P
Publicar un comentario